domingo, 8 de marzo de 2009

Generacion del 27

Los principlaes representantes de esta generación son Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Miguel Hernández, Luis Cernuda y Manuel Altolaguirre. 
Esta generación fue nombrada asi debido a el homenaje que el grupo hizo a Luis de Góngora en el año 1927 en Sevilla, al conmemorarse el tercer centenario de su muerte.

A continuación mostrare algunos autores y sus obras:

-Rafael Alberti, en 1925 publica "Marinero en Tierra", "El alba de alhelí", "La amante",en 1928 aparece su obra "Sobre los ángeles", donde rompe con el lenguaje poético tradicional y utiliza técnicas surrealistas.

-Federico García Lorca, "Poemas del canto jondo", "Romance gitano",en este último libro, Lorca manifiesta una especial simpatía por los seres marginados y perseguidos, gitanos y bandoleros.

-Vicente Aleixandre, sus libro de poemas mas famosos fueron, "La destrucción o el amor", "Sombra del paraíso", "Historia del corazón".

La primera etapa de la producción poética de la Generación del 27 destacaron el carácter mágico del procedimiento metafórico gracias a la fuerza creativa del lenguaje, considerarban que el poeta tenía el poder de crear nuevas perspectivas y formas de representación del mundo mediante imágenes y metáforas que contribuían a separar la poesía del mundo natural, con la consiguiente creación de una especie de "segunda realidad" autónoma.

Las características generales de la Generación del 27 fueron las siguientes:
  • Predilección por la imagen y la metáfora
  • Aspiración a una poesía pura
  • La influencia gongorina y el retorno a la tradición
  • Impronta surrealista
  • "Humanización" de su poesía


"Generación del 27"

sábado, 7 de marzo de 2009

Generación del 36


Aquellos escritores que empezaron a escribir después de la Guerra Civil española (1936-1939) pertenecen a la Primera Generación de Posguerra o Generación del 36. Se le ha calificado como "destruida", debido a que la misma guerra provocó la separación en 2 diferentes bandos: los que apoyan la República y los rebeldes.

Sólo aquellos que permanecieron en España retomaron las fuentes religiosas y la contemplación de lo cotidiano. Expresando todo esto por medio de un lenguaje claro, sencillo y con imágenes o metáforas que se disuelven.
Se tomaron conceptos e ideas anteriores, tal como el soneto o la figura paradigmática de Garcilaso de la Vega.
Dentro de la Generación del 36 se renunció a la "poesía pura" retomando las formas estróficas y utilizando imágenes y metáforas en segundo plano.

Debido al ambiente ocasionado por la guerra, la muerte y exilio de varios intelectuales, se vivió en una atmósfera  de estancamiento y conformismo. Pero algunos escritores, tal como Miguel Hernández (un escritor con una trayectoria que difiere entre la pureza y la política), destacaron por sus trabajos libres en expresión. Dentro de esta lista podemos hacer notar a: Luis Felipe Vivanco, Leopoldo Panero, Luis Rosales y Dionisio Ridruejo. Se dedicaron a mantener el espíritu neoclásico, una inspiración humanista y la clara influencia de Garcilaso. Ellos empiezan un nuevo neoclasicismo con ideales prácticos en búsqueda de la perfección formal y explorando nuevamente temas religiosos y amorosos.

Se genera la búsqueda nueva de la antigua formalidad y el comienzo de un proceso de "rehumanización".
Todo esto lleva a la convicción de que el arte tiene ética, una función social que realizar y la cual, el artista tiene que asumir.

Generación del 14



Fueron un grupo de intelectuales que surgen en 1910 haciendo referencia al inicio de la 1ª Guerra Mundial.

Pueden sernos de utilidad las definiciones que de este movimiento nos dan Azorín y Guillermo Díaz Plaja. Para el primero, es evidente que en torno al año 1914 ha llegado a la cultura española una nueva generación diferente de la modernista. Según él, estos nuevos escritores pueden definirse por dos rasgos en oposición a la literatura anterior:  

 -Son más metódicos y racionales.

 -Son, sobre todo, intelectuales, más que artistas.

 

Por otro lado, el crítico catalán Guillermo Díaz Plaja define el nuevo movimiento como lo que ya no es modernismo ni noventayochismo, y lo que todavía no es vanguardismo. Fue este autor quien introdujo el término novecentismo en la periodización de la literatura española, tomándolo del noucentisme catalán, término que Eugenio d’Ors había adoptado antes del italiano para referirse al movimiento político catalanista que tuvo lugar entre los años 1906 y 1915.

Tanto la Generación del 98 como la del 14 comparten preocupaciones y convicciones frente al ochocientos y frente a la Restauración. Pero a finales de la primera década del siglo XX las pequeñas disensiones entre ambos grupos se convierten en grandes diferencias. Ortega declara superada la época del nietzscheanismo puro. La nueva actitud novecentista se observa claramente en Pérez de Ayala, que deja a un lado la denuncia y el lamento y se propone actuar de una manera práctica. Los componentes de esta generación son conscientes del papel político que debe desempeñar la intelectualidad, tanto en la investigación de la realidad del país como en la defensa del avance liberal.

 El postulado vital de esta generación, enunciado por Ortega, sostiene que hay que emprender una cultura biológica, con sentido deportivo y festivo de la vida. Este vitalismo se ve presente en los miembros de esta generación: Miró, d'Ors, Pérez de Ayala y, muy especialmente, Gómez de la Serna. El vitalismo es proyectado sobre el tema que más preocupa a los novecentistas: el tema de España: "Hay que rehacer la Historia de españa hasta en sus últimos postulados".

Los novecentistas, por otra parte, no sólo tienen como meta la transformación política del país sino también la mutación del individuo, siendo imprescindible para ello una amplia formación estética; de ahí la preocupación de esta generación por los temas literarios, sus disquisiciones sobre los géneros y sobre el arte en general, sus intentos de encontrar nuevas formas de novela y poesía y la búsqueda incesante de nuevos lenguajes.

También buscan estos autores  la solución en el acercamiento a Europa, acercamiento que sirve tanto para formar a los escritores como para influir en sus obras, entre las que destacarán los ensayos rigurosos que se convertirán en el mejor vehículo para sus ideas. Según explica José-Carlos Mainer, se puede hablar también de “una creación de un público a través de la divulgación de ideas y de la voluntad pedagógica de la literatura”, que tendrá en la prensa diaria y las revistas su lugar propicio.

Por otro lado, la influencia de las corrientes vanguardistas es definitiva en la novela o la poesía de los escritores del 14. La deshumanización del arte que propugna Ortega pretende acabar con la reproducción de la realidad para conseguir un arte puro, pulcro y sin sentimentalismos, en el que el hombre y el papel de su inteligencia sean seriamente revisados. La creación artística consigue mediante una elegante prosa contenida y el recurso del humor, que logra revertir el pesimismo noventayochista. El autor paradigmático en este último aspecto será Ramón Gómez de la Serna con sus greguerías.

Autores

Gabriel Miró y Manuel Azaña, nacieron en 1879 y 1880 respectivamente, y Claudio Sánchez Albornoz en 1893. Ramón Pérez de Ayala (1881), Juan Ramón Jiménez (1881), Eugenio d’Ors (1882), José Ortega y Gasset (1883), Rafael Cansinos-Assens (1883), Julio Camba (1884), Américo Castro (1885), Wenceslao Fernández Flórez (1885), Salvador de Madariaga (1886), José Moreno Villa (1887),Gregorio Marañón (1887), Ramón Basterra (1888) y Ramón Gómez de la Serna (1888).